Una patada en la puerta ha sido todo lo que han necesitado unos jóvenes "okupas" para colarse en el piso de Nicolás, un octogenario que tiene su residencia en Francia y que, en una visita rutinaria, se encontró con que un gripo de personas habían dado una patada en la puerta de su casa, cambiaron la cerradura y se instalaron allí.
La situación ya ha sido uesta en conocimiento de la Justicia, pero todavía falta una resolución judicial que permita a Nicolás entrar en su popia casa. "Me han robado mi casa y además me han amenazado", se queja Nicolás.
La esposa de Jesús Carballo defiende su inocencia
Un terreno de La Rinconada alerta a la Policía
Habla el matrimonio acusado de permitir abusos a su hija
La solidaridad desborda todas las expectativas
Oleada de solidaridad para Dunia
Alerta por consumo de alcohol mojado en una compresa
El asesinato de Rosa Cobo fue premeditado
Porno casero para pagar las facturas
Karem:'Confiaba en Ariel Castro, era el conductor del autobús'
Buscan apoyo para mejorar la vida de Manuel