Los investigadores apuntan a que pudo haber inductores, autores materiales y encubridores en el crimen de María Esther. Hay diferentes grados de participación en el crimen, pero la Guardia Civil trabaja con la idea de que varias personas participaron en la muerte de la pequeña.
La Benemérita se apoya en varias pruebas destacadas, Sin duda, la más importante son los restos genéticos que se encontraron en la mano de la víctima que intentó defenderse. Esos restos habrían delatado, al menos, a una persona. Según los analisis de ADN, podría haber ya una identificación positiva en la localidad.
La escena del crimen también ha dado numerosas informaciones a los investigadores. La pequeña María Esther se encontraba sentada, colocada junto a la puerta de la caseta, lo que hace sospechar a los agentes que fue trasladada allí y "manipulada" por alguien. La última de las pistas que sigue la Guaria Civil es que la pequeña llegó allí con alguien conocido, pues colgó el abrigo y el gorro en un saliente de la caseta.