Los Mossos d'Esquadra lograron dar con su paradero y lo liberaron. Kevin se encontraba retenido en una habitación a oscuras, sedado y atado de pies y manos. Más tarde, los Mossos descubrieron unos documentos sobre el secuestro. En ellos se podía leer las órdenes precisas de "trocear al gato" si algo salía mal. Era el argot utilizado por delincuentes colombianos, en el que el "gato" era Kevin. Sin embargo, el pequeño estaba en manos de una mujer de origen español, quien la vigilaba en el piso.
"El secuestro de un niño" desvela todos los detalles de la organización del secuestro y por qué los captores suponen que su familia, dedicada a la hostelería, dispone de esa cantidad de dinero. Los reporteros del programa se han desplazado a la ciudad donde vive el menor y descubren que su padre está acusado de formar parte red de narcotráfico.
Los reporteros del programa se han desplazado a la ciudad valenciana donde vive el menor y han descubierto que su padre está acusado de formar parte de una sofisticada red de narcotráfico a la que se incauta 1.500 kilos de cocaína valorados en 60 millones de euros. De hecho, al padre se le conoce por ser el lugarteniente de la organización, cuyo jefe es un joven empresario de gustos muy caros. Tanto que la investigación revela que quiere comprar un submarino para importar cocaína de Colombia. Le vigilan cerca de un centenar de agentes y coordinados por los mayores especialistas en delincuencia de la Policía española. Por primera vez, una cámara de televisión entra en el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado, CICO, con sede en Madrid.
Tras seguir el paso del padre del niñó, el programa ha dado con el cerebro del secuestro: Fernando Barrionuevo, estafador y falsificador de moneda español y compañero de celda del padre de Kevin.

Las responsabilidades del Madrid Arena
Hablan los supervivientes de la tragedia
La sombra del Madrid Arena
Fernando Barrionuevo, el secuestrador
Rafael Núñez, presunto capo y jefe de los padres del niño
Mano de obra barata narco
Ortega Cano
Anna Tarrés: "He dado toques de atención por falta de disciplina"