Transformamos un estropeado armario de 40 años en un aparador renovado con un color bonito y que, junto al resto de elementos, aporta un ambiente infantil a la habitación. Detalles como unos retales de tela, unas cortinas nuevas, una cómoda/cambiador o una cuna nueva harán de está habitación un espacio perfecto donde jugar y crecer. Con un tono verde turquesa muy fresco transformamos el dormitorio en un nuevo lugar donde tanto Paloma como el bebé serán felices.
Un dormitorio muy hogareño
Transformación total de un baño sin obras
Un taller de costura ordenado y alegre en casa
Reforma total de un cuarto de baño
Una habitación totalmente renovada
Modernizando el baño de Leire