Lo que más le ha cabreado ha sido que le pusieran el mote de "vecino traidor", y que le hayan acusado de vivir de las cámaras de televisión.
Finalmente su mujer, que se encontraba entre el público, ha roto a llorar al escuchar las acusaciones de Chelo García-Cortés. Está de los nervios y abandona el plató porque cree que la situación es insostenible.