"Curso del 63" no pretende ser un retrato exacto de los institutos de comienzos de los sesenta. Hay aspectos políticos, sociológicos y disciplinarios que se han soslayado deliberadamente, como por ejemplo, el castigo físico que en el San Severo es inconcebible. Además, tampoco era normal en la época que chicos y chicas estudiaran juntos.
"Curso del 63" tiene como objetivo ser una aproximación al ambiente escolar de aquel año y responder a una serie de preguntas: ¿Qué ocurriría si reuniéramos bajo el mismo techo a los estudiantes de hoy y a los maestros de antaño? ¿Soportarían los chicos de ahora la disciplina de antes? ¿Podrían vivir sin teléfonos móviles y sin ordenador? ¿Se enfrentarían a la autoridad o la aceptarían de buen grado? Y sobre todo, ¿qué puede surgir de este encuentro?
La filosofía del programa se basa, no en defender ni de atacar los métodos educativos de una época u otra, sino en llevar a la práctica esa frase que los mayores suelen decir a los más jóvenes: "¡Ay, si tú tuvieras que pasar por lo mismo que pasé yo...!".
"Curso del 63" es algo más que un desafío: una experiencia inolvidable e irrepetible para participantes y espectadores. Un viaje en el tiempo que enriquecerá la vida de cuantos intervengan en él.