¿Estaba todo bien atado en el Golpe del 23F? La intentona golpista falló desde sus inicios. Comenzó con 20 minutos de retraso porque los cinco autobuses no arrancaban, eran de segunda mano. Los compraron por dos millones y medio de pesetas a nombre de la mujer de Tejero.
Se arrasó con todo el alcohol del bar del Congreso, desaparecieron 143 botellas de lícor, 94 de vino, 16 cajas de cervezas, 21 kilos de embutido, 22 barras de pan y más de 70 kilos de fruta. No dejaron ni las propinas de los camareros. El gasto ascendía a 200.000 pesetas, 58.000 sólo en tabaco.
La prensa extranjera tomó a Tejero como a un torero. El nombre elegido para sellar la rendición de Tejero suena a broma: 'El pacto del capó' porque lo redactaron encima del capó de un coche militar.