NovaMás » Vida

SIGUE ESTOS CONSEJOS

Por qué no deberías pasar más de 3 minutos al día en la ducha

¿Cuánto tiempo pasas en la ducha? ¿Eres de duchas cortas o largas? Te contamos hoy por qué deberías ducharte rápido, además de para cuidar tu piel y salvar el planeta.

Publicidad

Una ducha rápida es beneficiosa para la salud. No lo decimos nosotros, lo dice la Organización Mundial de la Salud, la OMS, y es que la ducha debería limitarse a 5 minutos. Te contamos hoy por qué no deberías estar más tiempo en la ducha. Y todo empieza por tu piel. Más de tres minutos te lleva a estar un buen rato. En algunas ocasiones hasta 20, creando un baño turco en casa. Tus poros ya no saben qué hacer, así que es mejor ser conciso y utilizar los productos de belleza adecuados.

Las duchas cortas son realmente beneficiosas para tu salud, no lo olvides. Entras, aplicas agua, enjabonas, y aplicas agua. El gesto más importante está en el jabón que utilices, porque ya no estás exponiendo tu piel a tanta cal del agua dependiendo del lugar donde vivas (hay muchas zonas que tienen un agua que reseca la piel sobre manera). Evitas además que la piel se arrugue con el agua excesivamente caliente, lo cual no es nada saludable.

Mujer duchándose
Mujer duchándose | IStock

Como explica la experta dermatóloga Sabrina Kindem, miembro de Top Doctors, “El agua es uno de los mayores enemigos para la piel, el contacto directo durante largos periodos provoca una intensa xerosis (piel extremadamente seca). Por eso, las duchas rápidas ayudan a que podamos realizar una correcta higiene sin castigar demasiado a nuestra piel por el contacto con el agua. Siempre es importante utilizar en la ducha un jabón que ayude con la limpieza, los dermatólogos recomendamos jabones sin detergente (jabón syndet) que no hacen espuma si no que suelen ser aceites o cremas lavantes que respetan las capas más superficiales de la piel sin perder la propiedad de limpiar”.

Si te duchas con agua fría, es tiempo suficiente tres minutos para activar la circulación, poner en alerta al cerebro, elevar los pechos, contraer los glúteos… sí, el agua fría es realmente beneficiosa en su justa medida también. “El agua fría provoca vaso contrición y ayuda al retorno vascular, sobre todo en las piernas. Pero a nivel de la piel, lo importante es que la temperatura no sea de extremos y que el tiempo que pasemos debajo del agua sea solamente el necesario para poder realizar una correcta higiene. Sin olvidar secarnos bien sin frotar al salir y aplicarse una buena crema hidratante por todo el cuerpo”, afirma la dermatóloga.

Si te duchas con agua caliente, los poros se abren, te frotas con un buen exfoliante, y cierra la ducha con un aceite suavizante, una manera de alargar el hecho en sí de estar en la ducha si te parece poco, y cuidar tu cuerpo hidratándolo mientras está húmedo. No tenemos tiempo que perder y hay productos muy buenos que no manchan las toallas para hacer esto. No olvides además que el agua caliente no es beneficiosa para las varices, ni para el pelo, acelera el envejecimiento de la piel, y si los poros se dilatan demasiado incluso puedes sentir irritación o se pueden llegar a hinchar. “Realmente las duchas con agua caliente nos gustan a todos, ya que nos relajan y calman. Sin embargo, el agua caliente provoca vasodilatación de los vasos sanguíneos y edema en la piel, con el resultado de una mayor sequedad y en muchas ocasiones también picor cuando salimos de la ducha”, nos cuenta la doctora.

Publicidad