Conducir estresado, enfadado o eufórico puede suponer un riesgo similar al de hacerlo bajo los efectos de ciertas drogas. ciertos sustos pueden hacernos perder el control o reaccionar con agresividad.
Hablar por el móvil mientras conducimos nos pone un 27% mas cardiacos mientras que tatarear nuestra canción favorita nos activa un 17% más de lo ideal.
La patronal del seguro se ha propuesto medir "el impacto de las emociones" al volante, y lo va a hacer con el 'Zen Car', un coche que va a recorrer España a partir del próximo mes. Esta nueva iniciativa medirá nuestro control en la conducción ante el estrés y las emociones al volante.
El 50% de los españoles piensa que la conducción en nuestro país es agresiva, pero sólo un 2% lo reconoce de si mismo. Así contagiénse de la filosofía zen y calma al volante.