Eran estos vehículos, los coches de caballo, los que trasladaban de un lugar a otro a los ciudadanos. Pero llegó la revolución. Justo un año antes de la inauguración de la Gran Vía Madrileña, hace poco más de cien años aparecía en la historia un nuevo modo de transporte: El taxi.
Se movían con leña y no alcanzaban más de 15 kilómetros a la hora. La carrera rondaba los 20 céntimos. La gente tenía que coger un taxi sólo en las paradas. Pero llegó la era tecnológica, también para el taxi.
Ahora el cliente tiene todos los medios para interactuar. Con esta pantalla táctil se puede acceder a todo tipo de información. Noticas,tiempo, consultar carteleras de teatro o cine o seguir por GPS la ruta hasta su destino. Pero todavía queda mucho camino por delante. En poco tiempo estas pantallas permitirán las vídeoconferencias o el geomarketíng. Esta es la nueva era, la del cibertaxi.