Esta etiqueta inteligente se coloca en el cordón umbilical, emite radiofrecuencias y se activa con el movimiento del bebé. Si alguien sacara al recién nacido de su cuna, una alarma dispararía los sistemas de seguridad cerrando todas las puertas de la zona.
Los médicos aseguran que estas frecuencias no son peligrosas para la salud de los recien nacidos.