En una carretera de Valencia sucede algo parecido. Una vecina, harta de padecer el peligro a la puerta de su casa, decidió coger su cámara de vídeo y sólo esa decisión hizo que se movieran conciencias en la administración.
Es un caso similar al ocurrido estos días en la madrileña carretera de Colmenar. Sólo el ojo de esta madre convecida de que la velocidad no mató a su hijo ha logrado cambiar el signo de esta curva. La Administración promete comenzar en Abril o Mayo el reasfaltado de este tramo.