Un vecino de la localidad ourensana de Toén vio a una burra sumergida a unos cuatro metros en el río Miño y avisó inmediatamente a Protección Civil. El animal llevaba colgada por el cuello una piedra de 15 kilos.
Según el periódico La Voz de Galicia se desconoce el tiempo que pudo estar el animal en el agua y cómo llegó hasta allí. Por el momento, no ha aparecido ningún propietario.
Ahora la burra se encuentra en un cobertizo de propiedad municipal, donde ha encontrado un buen amigo, un perro abandonado que fue hallado horas antes en los alrededores del río Miño. Los dos se han hecho muy amigos y no se separan ni un minuto.
El animal llevaba una piedra de 15 kilos atada al cuello.