Ciclomotores y motocicletas son los vehículos más vulnerables del casco urbano y con el buen tiempo se multiplican. La policía lo sabe y por eso arranca una campaña de seguridad de las dos ruedas.
"Se trata de concienciar sobre el uso del casco correctamente puesto porque si no no sirve de nada", afirma un policía.
Además es importante vigilar las dimensiones de la moto y comprobar que nada esté manipulado, por eso nunca puede faltar el algodón para descubrir el número de bastidor.
Los agentes se encuentran con muchos accesorios que son fruto de un gran ingenio, desde portabotellas hasta esposas que se utilizan como cadena de seguridad.
La policía se asegura además de que los papeles estén en regla: permiso de circulación válido y la ITV pasada. Además tampoco se pueden utilizar auriculares mientras se circula, más de una ha tenido que volver a casa andando.