Cuantos más mayores nos hacemos, menos posibilidades hay de aprender algún idioma extranjero. Las familias se están dando cuenta de que el futuro está en saber idiomas y no hay más futuro que sus propios hijos, unos hijos que están aprendiendo lenguas desde pequeños gracias a que sus padres están contratando cuidadoras que manejan gran cantidad de idiomas.
Aparte de hacerse cargo de las labores del hogar cuando los mayores no están y de cuidar de los más pequeños, las cuidadoras les enseñan alguna que otra lengua extranjera desde su más tierna infancia, como el inglés y el francés. Esa es la labor de Nina, que sabe cuatro idiomas y que aparte de cuidar a Curro, de 10 meses, y a Pelayo, de 7 años, les enseña nociones de ambas lenguas, básicas en los tiempos que corren.
Como básico será en el futuro el chino, idioma en el que Matías, de 3 años, es capaz de entender el cuento de Pinocho en mandarín.
