La familia del estudiante considera que se trata de un caso de "maltrato psicológico dentro de un contexto de xenofobia". El docente explicaba a sus alumnos de geografía que el frío de las Alpujarras granadinas favorece la producción de jamón.
El estudiante se sintió ofendido y le pidió que no hablara del asunto. La respuesta del profesor fue que la religión de sus alumnos no era asunto suyo. La Junta de Andalucía ha ofrecido su apoyo al docente y la comunidad musulmana ha calificado lo sucedido como "una tontería".