Los domicilios se quedan vacíos con demasiada frecuencia durante la época veraniega y se convierten en objeto de deseo de los ladrones de la temporada. Después de unos días de vacaciones nos podemos encontrar con casas desvalijadas, armarios destrozados y la ausencia de las pertenencias más valiosas si no tomamos las precauciones oportunas.
¿Qué se debe hacer para evitar eso? No informar a través de las redes sociales de nuestros planes vacacionales, y cuando se abandona el domicilio asegurarnos que las puertas y ventanas queden perfectamente cerradas. No guardar dinero o joyas en la nevera, en los cajones son otras de las recomendaciones básicas.