El objetivo de los ayuntamientos es combatir el mosquito tigre. Para ello el ayuntamiento de esta población de Girona sancionará a todos aquellos que ayuden a propagar este pequeño pero molesto insecto.
Además se han impuesto prohibiciones. No se puede dejar agua estancada en las macetas, algo que es difícil de controlar según los vecinos.
"Dudo de que el ayuntamiento de Blanes vaya terraza por terraza a todas las señoras que tenemos cuatro macetas" dice una vecina de Blanes.
Las multas pueden llegar a los 600 euros aunque la intención del consistorio es concienciar a los vecinos.
"La picadura es distinta y entonces la idea de la ordenanza es que no prolifere más el mosquito" asegura Montserrat Pasquina, Concejala de Salut del Ayuntamiento de Blanes.
El mosquito tigre procede de Asia y se instaló en España hace seis años. Desde entonces podemos hablar de varias plagas.
La última se sufrió este verano en la zona franca de Barcelona y como consecuencia las terrazas quedaron vacías y los parques infantiles desiertos.