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FALLECIERON SEIS MINEROS EN LA MINA POZO EMILIO DEL VALLE

El embolsamiento de grisú en la mina de León eliminó el oxígeno de forma rápida y brutal

El grisú es un gas compuesto por metano y una fuga resulta mortal. Deja sin oxígeno el espacio y es muy difícil que una persona lo detecte. La única salvación es usar una máscara. Sin embargo, en el caso de la mina de León, no les dió tiempo a ponérsela y los mineros murieron asfixiados. En algunas minas existen ya dispositivos que alertan de posibles fugas.

Video: Sonsoles Moralejo

antena3.com / Agencias  |  Madrid  | Actualizado el 29/10/2013 a las 15:27 horas

Quienes conocen bien la mina y sus peligros saben, que una fuga de gas grisú es prácticamente mortal. Éste tiene un alto componente de metano que en segundos se come el 80% del oxígeno provocando una muerte por asfixia.

El gas acumuladolo sucedido en la Mina Pozo Emilio del Valle de manera brutal y no da tiempo a reaccionar ya que no existe forma humana de prever el escape.

Para comprender lo sucedido en la Mina Pozo Emilio del Valle, hay que remontarse al proceso de carbonificación, donde los vegetales sepultados a gran profundidad dieron lugar al carbón, que desprendió gases como el metano -principal componente del grisú- y lo acumuló en bolsas dentro de las mismas capas de carbón.

Al menos seis muertos por un escape de gas en una mina en LeónAl menos seis muertos | Foto: EFE

Al encontrarse a tanta profundidad -600 ó 700 metros- el gas desprendido ha tenido una compresión muy grande y su liberación se ha podido producir al entrar en contacto con las rozadoras (maquinaria) de los mineros.

Una sola chispa hubiera provocado una fuerte explosión. Una posible vía de salvación, son los equipos de autorrescate, una especie de mascarillas de oxígeno que los mineros llevan en el traje, pero que esta vez no dió tiempo a usar.

Se cree que el sistema pudo fallar o que los propios mineros se confiaron y no pusieron las medidad de seguridad necesarias. La mina posee los sistemas de detección de fugas obligatorios y la ventilación para pequeños escapes.

Hace años se detectaba la existencia de grisú con una lámpara de llama, cuando se apagaba o perdía fuerza, había que abandonar la zona, ahora se están instalando dispositivos que miden el oxígeno, el metano y el monóxido de carbono.

El del Pozo Emilio del Valle en León, es el accidente minero más grave de los últimos 18 años en España.

En 1995, catorce mineros murieron en una explosión gas grisú en el pozo San Nicolás en Asturias. Los equipos de rescate tardaron horas en recuperan los cuerpos a 400 metros profundidad.

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