Estos días las calles de los principales centros comerciales están abarrotadas y llenas de gente haciendo compras navideñas. Esto se presenta como una ocasión de oro para los carteristas, que se suman a las aglomeraciones y aprovechan cualquier descuido para robar.
Una mujer que pasea por la calle no duda en afirmar que "cuando te das cuenta, te han abierto la cremallera, te han rajado el bolso". Por eso, muchas chicas llevan el bolso debajo de los abrigos o agarrados de tal manera que puedan evitar los robos.
Las principales víctimas suelen ser los turistas debido a que muchos pasean despistados sin estar pendientes del bolso o con el móvil en la mano.
Alejando, que es comerciante en Barcelon desde hace 30 años, asegura que cada día ve cómo se cometen hurtos: "Según qué partes de la ciudad, la Sagrada Familia o la Catedral, es el pan nuestro de cada día".
Actúan en zonas masificadas, pero también donde hay poca gente, como en los bares. En un ejemplo de robo, el ladrón se acerca a la víctima y finge hablar por teléfono. En menos de un minuto lo intenta, aprovechando que está distraído con el móvil y en cuestión de segundos le quita la cartera sin que se dé cuenta.
Encuentran en Barcelona el esqueleto de una mujer desaparecida en julio
Proliferan las falsificaciones de tarjetas de aparcamiento en plazas para discapacitados
Cuatro menores heridos en el accidente de un bus escolar en Xátiva
Una avería en el tren Gijón Madrid obliga a evacuar a 600 pasajeros
Un muerto y 30 heridos en un accidente múltiple en Lleida
El Samur respondió con frialdad a las llamadas de emergencia
Un joven fallece tras caer con su coche al pantano de Iznájar
Rescatado el cadáver del joven que cayó con su coche al pantano de Córdoba
Un grupo de amas de casa se desnuda por el transporte escolar de sus hijos
Hallan en una balsa el cadáver del bebé secuestrado en Almería