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YA HA PRESENTADO DOS VECES SU CANDIDATURA

¿Cuáles son los puntos fuertes de Benidorm para convertirse en Patrimonio de la Humanidad de la Unesco?

Con sus playas siempre llenas, su microclima y sus rascacielos, Benidorm quiere ser Patrimonio de la Humanidad. En España ya lo son Ibiza y Monte Perdido, en Huesca.

Los expertos que van a impulsar la candidatura de Benidorm para ser Patrimonio de la Humanidad están seguros de que la ciudad costera se merece el reconocimiento. Cada año la visitan tres millones de personas y su alcalde, Antonio Pérez, dice que "es la materialización de una obra bien hecha por el ser humano".

Pero hay muchos más motivos, el más obvio son sus rascacielos, algunos de los cuales ya existían en los años 60. Ahora se han multiplicado y Benidorm se ha convertido en una ciudad compacta y vertical.

A finales de los años 50 era un pequeño pueblo pesquero de la costa alicantina que decidió dar un empujón a su economía apostando por el ocio y el turismo. Pasó de pequeñas casas a edificios de más de 100 metros y de la caña de pescar a la sombrilla.

Otro de los motivos a tener en cuenta son sus espacios naturales de gran valor. La ciudad se sitúa en una ubicación privilegiada con un microclima que consolida la candidatura.

Tras presentarse ante la Unesco dos veces todos piensan que esta vez será la vencida.

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