Sin embargo, debido a la huelga de funcionarios, convocada para el martes 8, varias comunidades han tenido que modificar la fecha de inicio de los exámenes.
La nueva selectividad se divide en dos fases. La primera, la 'fase general', que, igual que hasta ahora, el alumno se examina de las materias comunes de segundo de Bachillerato -Lengua castellana, Literatura, Lengua extranjera, Historia o Filosofía y de la Lengua cooficial, en función de la comunidad autónoma-.
Además, se une a esta prueba general un examen de una asignatura de modalidad elegida por cada estudiante.
La segunda fase, la 'específica' es voluntaria. Aquí, el alumno que quiera competir por una plaza en una titulación en la que prevé que haya más demanda que oferta, tendrá la oportunidad de mejorar su nota examinándose de cualquiera de las materias de modalidad de segundo de Bachillerato, que tiene que ser distinta a la elegida en la 'fase general'.
Las asociaciones de alumnos con representación en el Consejo Escolar del Estado, Unión Democrática de Estudiantes (UDE) y el Sindicato de Estudiantes (SE), coinciden en rechazar, aunque con distintas argumentaciones, la existencia de un examen específico y la posibilidad de subir nota.