Tabaco

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PESE AL ALTO RIESGO QUE SUPONE

El 50% de las fumadoras sigue consumiendo tabaco a escondidas durante el embarazo

Elena Castellanos, ginecóloga y miembro de la Junta de la Sociedad Catalana de Atención y Tratamiento del consumo del Tabaco (Scatter) ha explicado que la mitad de las mujeres que fuman lo siguen haciendo a escondidas durante el embarazo. Esto puede dar lugar a consecuencias negativas en el desarrollo del feto, así como la pérdida de peso, asma infantil, otitis o cáncer infantil.

La mitad de las mujeres fumadoras continúan fumando a escondidas durante el embarazo, ha denunciado este viernes la ginecóloga y miembro de la Junta de la Sociedad Catalana de Atención y Tratamiento del consumo del Tabaco (Scatter) Elena Castellanos.

La ginecóloga ha pronunciado en la mañana del viernes la conferencia "Ginecología y Obstetricia en Tabaquismo", durante la VII Jornada de la Scatter, en la que participan en el Caixaforum de Barcelona más de 350 profesionales. Durante el acto de inauguración, la doctora Ángela Martínez Picó, presidenta de Scatter, una sociedad integrada en la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña, ha reivindicado que la atención a la mujer embarazada y los perjuicios que ocasiona el tabaco en este período "se deben abordar de manera seria".

Aunque el número de mujeres que fuma ha disminuido en los últimos años, se calcula que en España un 25% de las mujeres en edad reproductiva son fumadoras y, de éstas, más de la mitad sigue fumando durante el embarazo. "De las mujeres que consiguen dejarlo, un 70% vuelve a fumar después del parto", ha remarcado Castellanos, que ha advertido de que el tabaco adelanta la menopausia, aumenta el riesgo de infartos de miocardio en mujeres que toman anticonceptivos, influye en los tratamientos de reproducción asistida y tiene muchas consecuencias en el feto y en su desarrollo posterior.

En cuanto al feto, Castellanos ha señalado que uno de los efectos adversos más conocido es el bajo peso de los bebés, pero también pueden sufrir más asma infantil, otitis o infecciones respiratorias. Además, ha señalado la especialista, los últimos estudios relacionan el consumo del tabaco con el síndrome de hiperactividad, déficit de atención y el cáncer infantil.

También ha avisado de que, al llegar a la edad adulta, los hijos de mujeres fumadoras son más proclives a padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares. Por su parte, la profesora del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Zaragoza Isabel Nerin ha explicado en su conferencia, titulada "El Tabaco y las mujeres: Una atracción fatal", que muchas mujeres utilizan el tabaco como una estrategia para afrontar emociones negativas o, incluso, para controlar el peso, considerando el tabaco como una ayuda en la vida diaria.

Los últimos estudias relacionan el consumo del tabaco con el cáncer infantil

"Esto se convierte en una atracción fatal por la enorme carga de enfermedad y discapacidad que puede suponer para las mujeres que fuman", ha dicho Nerin. "Hace algunos años -ha añadido-, el cigarrillo se presentaba ante las mujeres rodeada de glamour y esto se podía asociar al erotismo. Hoy en día, la prohibición de la publicidad del tabaco y la cantidad de información que existe sobre los riesgos que supone el hábito de fumar hacen que el cigarrillo quede alejada del glamour y del erotismo".

Nerin ha explicado que "como las mujeres se han incorporado más tarde que los hombres al hábito del consumo del tabaco, los daños provocados por el tabaco se han producido antes en el grupo de los hombres y, lógicamente, las campañas de prevención se han centrado mucho tiempo únicamente en este grupo". "De manera equivocada, la igualdad de derechos asumió la igualdad de consumo y actualmente el cáncer de pulmón disminuye en los hombres y aumenta en las mujeres", ha resaltado.

Nerin también ha denunciado que durante mucho tiempo las advertencias estaban centradas en los riesgos de fumar durante el embarazo por los daños que comportaba para el feto, "convirtiendo a la mujer en invisible desde el punto de vista de la prevención". "El embarazo puede ser una oportunidad para dejar de fumar, pero no solo para el feto, sino también para la propia mujer", ha sentenciado Nerin.

Las especialistas han reivindicado campañas que tuvieran en cuenta las preocupaciones y los intereses de las mujeres y que incidieran en los riesgos que fumar conlleva para la salud de ellas, desmontando falsas creencias como la del control del peso o la de hacer frente a emociones negativas.

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