El Hotel Hans Brinker de Amsterdam presume de ser el peor hotel del mundo. Y lo demuestra con las fotos y las campañas de publicidad que cuelga habitualmente en su web.
Este establecimiento, en el que dormir una noche cuesta entre 22,5 y 53,5 euros, admite tener graves carencias en su higiene y en el trato a los clientes, pero han decidido que la mejor campaña de publicidad es reconocerlo y presumir sus carencias, que son muchas. En lugar de decir que apenas hay facilidades para el cliente, prefieren decir que su austeridad es por motivos ecológicos. Así son ellos.
Para evitar quejas, este hotel admite que no solo es barato, sino también "sucio, frío y mal iluminado". Y en lugar de colgar halagos de sus clientes, tiene en su página algunas quejas tan hilarantes como seguramente falsas: "Es barato, pero tanto. Una estación de autobuses ofrece las mismas condiciones"; "Me desperté con la sensación de que alguien había entrado en mi habitación"; "El mejor hotel en el que he estado desde que cumplí sentencia"...
Una nueva ola de atentados en Irak deja 68 muertos
Muere el exdictador argentino Jorge Videla a los 87 años
Diputados neonazis griegos expulsados del parlamento al grito de heil Hitler
Plíticos alemanes contratan a sus familiares
Muere el exdictador argentino Jorge Videla a los 87 años
Un 'tsunami' de hielo arrasa una veintena de casas en Canadá
El FBI distribuye imágenes de los sospechosos
La Policía incauta un porro de más de un metro y casi dos kilos en una universidad de California
Una joven británica muere tras ser atacada por cinco perros
Un hombre se cae de una atracción en un parque de Uzbekistán