Abdelmayed Abdel Bary, el rapero británico que abandona el IS

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SU PADRE TENÍA RELACIÓN CON EL LÍDER DE AL QAEDA

Un rapero británico abandona las filas de Estado Islámico y huye a Turquía

Abdelmayed Abdel Bary, el rapero de 25 años, habría entrado en Turquía como parte de un grupo de refugiados que huyó de los combates de norte del país. La semana pasada confirmó que no estaba comprometido con el grupo terrorista Estado Islámico.

Abdelmayed Abdel Bary, un rapero británico de 25 años de edad que se unió al grupo yihadista Estado Islámico, ha abandonado las filas del grupo y ha huido a Turquía, donde se encuentra fugado, según ha informado el diario británico 'The Daily Mail'.

Según estas informaciones, Abdel Bary, cuyo padre fue una figura cercana al antiguo líder de la organización terrorista Al Qaeda, Usama bin Laden, habría entrado en Turquía formando parte de un grupo de refugiados que huyó de los combates en el norte del país.

El rapero, que ascendió en el Estado Islámico en parte por estos lazos familiares, se habría distanciado del grupo en los últimos meses, y la semana pasada confirmó públicamente que no está comprometido con su causa.

En una serie de mensajes publicados en la red social, Abdel Bary bromeó con algunos antiguos amigos y dijo echar de menos la música durante su vida con los miembros del grupo radical.

En los últimos meses, numerosos occidentales que se habían unido a las filas del grupo han expresado su intención de abandonar la formación, si bien podrían ser juzgados al volver a sus países o ejecutados por el propio Estado Islámico por cargos de traición.

Tras abandonar Reino Unido, Abdel Bary publicó numerosos mensajes amenazando a Occidente, así como fotografías con ropa militar y portando armamento pesado. Varios de sus amigos han dicho que se radicalizó debido al papel del país en las invasiones a Irak y Afganistán.

Su padre, Adel Abdel Bary, ha sido condenado este año a 25 años de cárcel en Estados Unidos por conspirar para matar estadounidenses en los atentados ejecutados en 1998 contra embajadas en Africa, que dejaron 224 muertos.

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