El presidente de Maldivas, Mohamed Nasheed, ha anunciado personalmente su dimisión y la transferencia del cargo a su vicepresidente, Mohamed Waheed Hassan Manik. Además, ha afirmado en un comunicado transmitido por la televisión que su continuidad en el poder hubiera conducido al "uso de la fuerza" contra el pueblo.
El mandatario ha renunciado al cargo en respuesta a las manifestaciones antigubernamentales que desde hace tres semanas vive el país y al amotinamiento de la Policía, que este martes se ha hecho con el control de la televisión estatal en la capital.
Las manifestaciones comenzaron después de que el presidente ordenara la detención del juez presidente del Tribunal Supremo, al que acusa de ser un aliado del expresidente Maumoon Abdul Gayoom.
Un grupo de policías se amotinó este martes y se hizo con el control de la televisión estatal (MNBC), tras lo cual comenzó a emitir un llamamiento a la población para que saliera a la calle para derrocar al presidente. Tras el motín, el mandatario se refugió en el interior de la sede de las Fuerzas de Defensa Nacional de Maldivas (MNDF).
Horas antes del amotinamiento, alrededor de 500 personas intentaron irrumpir en la sede de la MNDF durante una manifestación en la que participaban decenas de agentes de Policía de uniforme. Los asaltantes fueron dispersados con gases lacrimógenos.
Nasheed estaba reputado como el presidente que trajo la democracia al país tras su victoria en las elecciones de 2008. Su predecesor, Gayoom, gobernó el país durante 30 años de forma autoritaria.
Llevó la democracia a Maldivas.
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