Un desastre que ni siquiera ha sucedido está provocando terror en Roma. Las redes sociales han difundido una supuesta profecía del astrólogo y sismólogo Raffaele Bendandi, fallecido hace 42 años.
La previsión asegura que, en las próximas horas, un gran terremoto convertirá en ruinas la ciudad eterna.
Muchos han decidido no tentar a la suerte. Un 15% de los funcionarios ha pedido el día libre. Decenas de comercios han cerrado. Las casas rurales de los alrededores están completas.
De nada ha servido que expertos y autoridades insistan en la falsedad de las predicciones. Nadie quiere ser testigo del desplome del Coliseo o de la Basílica de San Pedro.