Su dueño asegura que el perro solo tenía cinco meses, vio a alguien practicando skate en la calle, y debió impactarle, porque a partir de ese momento comenzó a hacerlo él.
Cuando no está corriendo con su tabla, lleva la vida de un can cualquiera: largos paseos por el parque y juegos con otros perros.
Su dueño, por cierto, diseña ropa para mascotas y las vende por Internet. Bazooka también es el mejor modelo para sus creaciones.
> Vea aquí las evoluciones de Bazooka con su tabla de skate.