LUCHA CONTRA EL YIHADIMOS

LUCHA CONTRA EL YIHADIMOS

Obama asegura que no volerá a enviar tropas para combartir sobre el terreno de Irak

Barack Obama afirma que Estados Unidos no va a enviar a combatir tropas sobre el terreno de Irak a pesar de que el jefe del estado Mayor Conjunto no descartará enviar soladados a combatir contra el Estado Islámico. Obama ha dicho que el objetivo es "degradar y por último destruir" al IS mediante "una estrategia antiterrorista sostenida e integral".

Barack Obama ante la Cámara Baja de EE.UU
Barack Obama ante la Cámara Baja de EE.UU | EFE

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha afirmado que EE.UU no va a luchar solo contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) ni volverá al combatir sobre el terreno en Irak, pese a que el jefe del Estado Mayor Conjunto no descartó recomendar poner a soldados de fuerzas especiales en el frente.

"Como vuestro comandante en jefe, no os voy a llevar a vosotros ni al resto de las Fuerza Armadas a luchar en otra guerra sobre el terreno en Irak", ha asegurado Obama frente a varios centenares de soldados en la base aérea de MacDill, en Tampa, en el estado suroriental de Florida, sede del Mando Central.

"Las fuerzas estadounidense desplegadas en Irak (unos 1.600 militares) no tienen y no tendrán que realizar una misión de combate", ha reiterado el gobernante, que ha recordado el coste que ha supuesto 13 años de guerras tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Ante los soldados de mando responsables de las operaciones militares en Oriente Medio y Asia Central, Obama ha afirmado que, "después de una década de masivos despliegues sobre el terreno, es más efectivo usar nuestras capacidades únicas para apoyar a socios sobre el terreno y que ellos aseguren el futuro de sus países".

Las declaraciones del presidente estadounidense se producen un día después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, dijera que no descarta recomendar que tropas estadounidenses acompañen a soldados iraquíes como "asesores" en el combate contra la milicia del EI si la situación lo requiere.

Hasta el momento, la lucha de EEUU contra los yihadistas suníes del EI se ha centrado en dirigir ataques contra posiciones estratégicas y levantar dos centros de operaciones en Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, y Bagdad, para asesorar a las fuerzas iraquíes y los "peshmerga" kurdos mientras retoman territorio.

El Pentágono usa la última tecnología de vigilancia aérea en tiempo real, coordinación y comunicaciones para fijar objetivos, bombardearlos y abrir paso al avance de tropas aliadas sobre el terreno, fórmula que podrían aplicar en Siria, un lugar aún más complicado.

Al igual que hizo la semana pasada en el anuncio de su plan contra los yihadistas, Obama ha dicho que el objetivo es "degradar y por último destruir" al EI mediante "una estrategia antiterrorista sostenida e integral", que el Pentágono, no obstante, considera que llevará varios años.

Pero el presidente, que desde que llegó al poder se ha dedicado a deshacer la costosa presencia militar en Irak y Afganistán, ha querido dejar claro que "ésta no es ni será solo una lucha de Estados Unidos", sino "un trabajo en equipo" de hasta 40 naciones.

"Esto no es Estados Unidos contra el EI, vamos a usar el poder aéreo, vamos a equipar y entrenar a nuestros socios, vamos a asesorarles y asistirles, vamos a liderar una amplia coalición de países", ha dicho Obama.

"Hemos aprendido que, si los países no hacen las cosas por sí mismos, tan pronto nos marchemos vamos a volver a tener los mismos problemas", ha explicado, en clara alusión a las divisiones de las que EEUU ha acusado al Gobierno chiíta del exprimer ministro iraquí Nuri al Maliki tras la salida de los estadounidenses.

Mientras tanto, la Casa Blanca intenta que el Congreso apruebe lo antes posible un partida presupuestaria de 500 millones de dólares para entrenar y equipar al Ejército Libre Sirio (ELS), la oposición moderada a Bachar al Asad en Siria.

El equipo de seguridad y defensa de Obama espera poder entrenar en Arabia Saudí a unos 5.000 combatientes, opositores al régimen de Asad al igual que el extremista EI, para acabar con los bastiones yihadistas dentro de Siria.

Los congresistas y senadores han mostrado muchas dudas sobre si, en este escenario tan complejo, EE.UU. no se verá arrastrado a un nuevo y oneroso conflicto en Oriente Medio, donde el gobernate norteamericano  prometió no involucrar al país en una "guerra perpetua".

El presidente ha coincidido con la dirección de la seguridad nacional en que el EI no supone un riesgo inmediato para Estados Unidos, pero su ideología y recursos lo convierten en un factor de inestabilidad regional, un semillero de radicales y un grupo con capacidad de atentar a gran escala contra estadounidenses y sus aliados.

"A día de hoy, el EI tiene más de 30.000 combatientes y controla gran parte de la cuenca del Tigris y el Éufrates, un punto de paso en Oriente Medio. Por ello, el EI se ha convertido en una amenaza con múltiples facetas para Estados Unidos", ha resumido el director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Matthew Olsen, en una audiencia en el Congreso.

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