POSIBLE GOLPE DE ESTADO

POSIBLE GOLPE DE ESTADO

Mugabe confirma que está detenido y que Mnangagwa es el nuevo jefe de estado interino de Zimbabue

El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha confirmado que está "encerrado en su casa" pero que "está bien". El partido que hasta ahora lideraba Mugabe ha anunciado que el nuevo presidente interino es el exvicepresidente Emmerson Mnangagwa.

El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo sudafricano, Jacob Zuma, en la que le ha confirmado que está "encerrado en su casa" pero que "está bien", informa la televisión pública de Sudáfrica SABC.

En un comunicado, Zuma ha anunciado que enviará a Zimbabue al ministro de Defensa, Nosiviwe Mapisa-Nqakula, y al titular de Seguridad, Bongani Bongo, para entrevistarse con Mugabe y con los mandos de las fuerzas armadas.

La intervención militar que comenzó el martes por la tarde en Zimbabue ha alimentado los rumores de un posible golpe de Estado, aunque un portavoz del Ejército negó en un mensaje televisado anoche que se trate de una "toma militar" del Gobierno y garantizó que Mugabe y su familia se encuentran bien.

La Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), el partido que hasta ahora lideraba el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha anunciado que el nuevo presidente interino es el exvicepresidente Emmerson Mnangagwa. "La pasada noche, la primera familia fue detenida y sus miembros están seguros. Tanto por la Constitución como por el bien del país, esto era necesario. Ni Zimbabue ni ZANU son propiedad de Mugabe ni de su mujer. Hoy empieza una nueva era y el camarada Mnangagwa nos ayudará a conseguir un Zimbabue mejor", ha asegurado en su cuenta de Twitter el partido gubernamental zimbabuense.

Un portavoz militar de Zimbabue, por su parte, ha dirigido un mensaje al pueblo para decir que tanto el presidente del país, Robert Mugabe, como su familia, están "a salvo" y desmintió que esté ocurriendo una "toma militar" del Gobierno, pero apuntó contra el entorno de la Presidencia.

En su intervención indicó que su blanco son "criminales" del entorno de Mugabe que han causado sufrimiento en el país para "llevarlos a la Justicia". A través de la televisión nacional, el portavoz expresó que "esto no es una toma militar del Gobierno. Lo que estas fuerzas quieren es pacificar una situación degenerada política y socialmente en nuestro país que, si no es tomada en cuenta, podría resultar en un conflicto violento".

"Tan pronto como hayamos cumplido nuestra misión esperamos que la situación retorne a la normalidad", declaró. El portavoz llamó a todos los "veteranos de guerra" de la lucha por la liberación de Zimbabue a desempeñar el papel de asegurar la paz, la estabilidad y la unidad. Al resto de fuerzas de seguridad les pidió cooperar por el bien del país.

Este mensaje llegó después de que, de madrugada, soldados tomasen la sede de la emisora de televisión nacional, según había difundido la prensa del país. Los medios locales también informaron sobre varias explosiones en la capital, Harare, aunque se desconocen las causas. Ante la complicada situación creada en el país africano, embajadas como las de Reino Unido y Estados Unidos recomendaron a sus ciudadanos que permanezcan en sus casas.

La tensión en Zimbabue empezó a escalar en la tarde del martes, después de que varios tanques fueran vistos en dirección a Harare, solo un día después de que el jefe de las fuerzas armadas, Constantine Chiwenga, advirtiera de que se tomarían "medidas correctivas" si continuaba la purga de veteranos en el partido del presidente Robert Mugabe, de 93 años y en el poder desde 1987.

"Es pertinente reiterar que las fuerzas de defensa de Zimbabue permanecen como el principal depositario en lo que respecta a los logros de la lucha por la liberación. Y cuando estos están amenazados estamos obligados a tomar medidas correctivas", aseveró Chiwenga el lunes en una rueda de prensa, flanqueado por los líderes del Ejército y la Fuerzas Aérea.

El partido de Mugabe, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), respondió a las palabras de Chiwenga este martes asegurando que sugerían una "conducta de traición" destinada a "incitar a la insurrección y al desafío violento del orden constitucional".

Con trasfondo de estas acusaciones se encuentra la destitución, la semana pasada, del exvicepresidente Emmerson Mnangagwa, un incondicional del partido y veterano de guerra que sonaba como sucesor del presidente. Mnangagwa huyó a Sudáfrica y en un comunicado dijo que "pronto controlaremos los resortes del poder en nuestro bello partido y país".

El paso al frente de las fuerzas armadas ha sido interpretado en Zimbabue como un ataque directo a la facción del ZANU-PF alineada con la esposa del presidente, Grace Mugabe, quien jugó un rol determinante en la salida de Mnangagwa, tras meses de ataques verbales.

A diferencia del exvicepresidente, la mujer, de 52 años, y sus aliados no combatieron en la guerra por la independencia del país. La esposa de Mugabe suena ahora como reemplazo de Mnangagwa, con el respaldo de las influyentes alas de las juventudes del partido y de las mujeres.

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