Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestro servicio, recoger información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en  política de cookies.

Continuar
CONFISCAN 92,8 MILLONES DE EUROS

Israel retiene fondos de Palestina tras ser reconocida como estado observador por la ONU

El Gobierno de Benjamín Netanyahu ha resuelto que la recaudación de tasas y aranceles aduaneros de los productos israelíes que entran al territorio palestino sean destinados a pagar la deuda de 141 millones de euros con la empresa israelí de electricidad.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu | Foto: EFE

EFE  |  Madrid  | Actualizado el 02/12/2012 a las 19:31 horas

El Gobierno israelí ha anunciado este domingo la confiscación de impuestos recaudados a los palestinos en represalia al reconocimiento por la ONU de Palestina como estado observador, tras la aprobación el viernes de 3.000 viviendas en colonias judías. En total, Israel retendrá a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) 460 millones de shékels (120,5 millones dólares o 92,8 millones de euros) y transferirá la partida a pagar parte de la deuda que el Gobierno palestino tiene con la empresa de electricidad israelí.

"No pienso transferir el dinero este mes, lo utilizaré para pagar las deudas que la ANP ha contraído con la empresa de electricidad (de Israel)", ha anunciado el ministro israelí de Finanzas, Yuval Steinitz, en la reunión semanal del Consejo de Ministros, informó el medio digital 'Ynet'.

En virtud de los Acuerdos de París de 1995, protocolo económico de los Acuerdos de Oslo, de 1993, la Hacienda israelí recauda todos los meses las tasas y aranceles aduaneros de los productos que entran al territorio palestino bajo su control, así como de operarios palestinos que trabajan en Israel. Se trata de una suma que representa más de la mitad del exiguo presupuesto con que cuenta el Gobierno del primer ministro palestino, Salam Fayad, que en el último año atraviesa una severa crisis de liquidez.

Israel ha resuelto que la recaudación del mes de noviembre, que debe ser transferida al Ejecutivo palestino alrededor del día 5, sea empleada para pagar la deuda de unos 700 millones de shékels (184 millones de dólares o 141 millones de euros) que la ANP ha acumulado en los últimos años con la compañía eléctrica de Israel. Se trata de una medida unilateral en línea con las amenazas que habían vertido funcionarios israelíes si seguía adelante la campaña palestina en busca de reconocimiento internacional en la ONU, que Israel considera que vulnera los Acuerdos de Oslo.

Israel no cobraba la deuda como "gesto de buena voluntad"
Fuentes diplomáticas israelíes ha explicado que el Ministerio de Finanzas no cobraba la cuenta de la luz en un "gesto de buena voluntad" hacia la ANP, pero que después de la votación en la ONU, no existe razón para no hacerlo. La semana pasada la Empresa israelí de Electricidad solicitó un préstamo especial a la banca para tapar un agujero de más de 1.000 millones de shékels (unos 262 millones de dólares o 201 millones de euros) originado en parte por la deuda palestina. La recaudación de un sólo mes no es suficiente para cubrirla.

Israel ha congelado en el pasado las transferencias de los fondos palestinos en respuesta a disensiones políticas, lo que le ha valido duras críticas por parte de la comunidad internacional. La sanción económica se suma al anuncio el viernes por Israel de que construirá 3.000 nuevas viviendas en asentamientos de Jerusalén Este y Cisjordania, en una área conocida como E1 que bloquea la continuidad territorial del futuro estado de Palestina, medida que ha sido censurada por los palestinos y especialmente por Washington.

"El Estado tiene derecho a reclamar los territorios en Tierra de Israel"
Además, el gabinete del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó oficialmente el contenido, las consecuencias y las interpretaciones que se desprendan del texto de la resolución 67/191 de la Asamblea General, aprobada el jueves. En su primera reunión desde la votación en la ONU, los ministros israelíes defendieron de forma unánime "el derecho natural, histórico y legal del pueblo judío a su tierra y a su capital eterna, Jerusalén". "El Estado de Israel, como Estado del pueblo judío, tiene el derecho a reclamar los territorios en disputa en la Tierra de Israel", añade un comunicado oficial de la Oficina del Primer Ministro israelí. La cita alude al concepto histórico empleado en la tradición judía para referirse a los antiguos reinos israelitas, y que incluye el territorio de Cisjordania. Netanyahu comparó la situación que afronta Israel en la actualidad con los ataques que en el pasado recibió el Estado judío en el seno de la ONU, cuando una resolución de la Asamblea General en 1975 equiparó el sionismo con el racismo.

"La respuesta al ataque al sionismo y al Estado de Israel debe ser reforzar y acentuar la implementación del plan de asentamientos en todas las zonas en las que el Gobierno decida", manifestó Netanyahu parafraseando al entonces primer ministro israelí Isaac Rabin. "Hoy estamos construyendo y seguiremos construyendo en Jerusalén y en todas las zonas que están en el mapa de los intereses estratégicos del Estado de Israel", apostilló.

Compartir en:
PUBLICIDAD
Cerrar ventana
Cerrar ventana