El chico tiene tan sólo 14 años, regresaba de visitar a su novia, cuando cinco policías, a escasos metros de su casa, arremeten contra él. Le empujan, le golpean en el estómago, le encañonan y terminan disparándole.
Son imágenes de una cámara de seguridad, y no se escucha el sonido, pero la madre grita desde la ventana suplicando que dejen a su hijo. Le disparan hasta cinco veces en la barbilla y el pecho, provocándole una perforación en el pulmón. Ocurrió el 17 de agosto de 2010, pero no se ha dado a conocer hasta ahora por miedo a sufrir represalias. "Todo se hará con el fin de llegar al fondo de esto y para que estos oficiales se hagan responsables", afirma Zulimar Pimentel, secretario de Seguridad Pública de Amazonas. Los cinco agentes ya han sido arrestados, y el niño y su familia, que continúan en un programa de protección, se encuentran bien.