Publicidad

según the times

El exespía ruso envenenado con un agente nervioso continuaba viendo a contactos del MI6

La Policía británica investiga el misterioso envenenamiento del exespía ruso, Sergei Skripal, y de su hija de 33 años el pasado domingo en la ciudad inglesa de Salisbury. Ambos siguen hospitalizados en estado crítico, junto con un oficial inglés que acudió en su ayuda. Para el gobierno de Londres es inadmisible un ataque de estas características, perpetrado al parecer con un gas nervioso.

El doble espía ruso envenenado con un agente nervioso en el Reino Unido Sergei Skripal se encontraba cada mes en un restaurante con su antiguo contacto en el servicio de inteligencia exterior británico, el MI6, según reveló hoy el diario The Times. Skripal, de 66 años, que continúa hospitalizado en estado muy grave, fue arrestado en Rusia en diciembre de 2004 por revelar secretos al MI6 y se refugió en el Reino Unido tras ser liberado en 2010 en un intercambio de espías.

El exagente de la inteligencia rusa, que vivía en la localidad inglesa de Salisbury, y su antiguo "controlador" británico conversaban de forma regular en inglés y ruso sobre ciertos negocios en Polonia, entre otros asuntos, según The Times, que subraya que existen dudas sobre si Skripal continuaba trabajando en inteligencia.

Su hija, Yulia, de 33 años, está también ingresada con pronóstico muy grave, mientras que el sargento de la policía Nick Bailey, que estuvo expuesto al agente químico, sigue grave, aunque su estado ha mejorado y ha podido hablar con los investigadores. La ministra de Interior británica, Amber Rudd, presidirá esta tarde un comité de emergencias para analizar el avance de la investigación sobre el suceso, coordinada por la unidad antiterrorista de la policía británica y en la que colaboran cerca de 200 militares.

Los agentes han analizado la tumba en Salisbury de la esposa de Skripal, Liudmila, que según The Times murió de cáncer a los 60 años en 2012. Oficiales con trajes protectores retiraron asimismo flores del memorial dedicado al hijo del doble espía, Alexandr, que falleció por una insuficiencia hepática en San Petesburgo el año pasado, con 43 años, y cuyas cenizas se trasladaron al Reino Unido.

La policía ha revelado que Skripal y su hija fueron envenenados con un agente nervioso, aunque por el momento no han ofrecido más detalles sobre la sustancia. Los investigadores tratan ahora de identificar dónde fue manufacturado ese agente químico para intentar establecer quién está detrás del envenenamiento.

Publicidad