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LA ECONOMÍA PERMANECE ESTANCADA DESDE SU LLEGADA AL PODER

La economía y la corrupción, principales retos de la segunda legislatura de Dilma Rousseff

La victoria de Dilma Rousseff en estas elecciones no sólo afectará a los brasileños, sino que, las empresas españolas que tenían esta fecha electoral marcada en su calendario también se la juegan.

El Santander, Telefónica o Mapfre son las más expuestas. La entidad que preside Ana Patricia Botín obtuvo el ejercicio pasado el 35% de sus ingresos en este país. Mapfre el 24%, Telefónica por su parte debe el 21% de sus ventas al terrirorio brasileño. El 20% de total facturado por las grandes firmas que cotizan en el Ibex procede precisamente de Brasil.

Y este importante peso las hace cada vez más vulnerables a un entorno de incertidumbre económica como el que encarna la recién reelegida Rouseff. Lo cierto es que la economía de la potencia latina ha caído estrepitosamente desde que Dilma Rousseff asumiera el poder en 2011. Y uno de los grandes enemigos para las compañías españolas es la moneda.

El real cae desde el mes pasado más de un 6% frente al euro. Día tras día el valor del dinero que intentan repatriar las empresas que allí operan baja considerablemente. Brasil además acumula importantes desequilibrios macroeconómicos y necesita fuertes reformas estructurales.

La corrupción es otro de los retos a los que la reelegida presidenta tendrá que hacer frente en esta legislatura y para ello ha anunciado una profunda reforma política. "Tendré un compromiso riguroso con el combate a la corrupción y con el fortalecimiento de los mecanismos de control para acabar con la impunidad, que es su gran protectora".

Precisamente la corrupción fue uno de los asuntos más esgrimidos por Neves a lo largo de su campaña, en la que denunció una y otra vez los escándalos que se investigan en la estatal Petrobras, en la que la propia Rousseff ha admitido que hubo serias irregularidades.

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