El mayor zafiro del mundo

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POR 300 MILLONES DE DÓLARES

El dueño del mayor zafiro del mundo quiere venderlo para ayudar a los pobres

El propietario, que reside en Sri Lanka, pensó en un principio exhibir la piedra durante un tiempo para que los cingaleses pudieran disfrutarla, pero la posibilidad de que la roben le ha llevado a descartar esa opción y anima a los museos a que pujen por su compra.

La fama planetaria que ha adquirido el bautizado como "el mayor zafiro del mundo" ha impulsado a su dueño ceilanés a tratar de venderlo por unos "300 millones de dólares", un "sueño" con el que espera ayudar a los más pobres de Sri Lanka.

"Esta es una oportunidad que se presenta solo una vez en la vida. Todos me han dicho que nunca una gema había reportado tanta fama a este país. Estoy muy agradecido y feliz", dijo a Efe el dueño de la piedra preciosa, que por "seguridad" prefiere mantener el anonimato.

"Me preocupa mi seguridad, no quiero ser conocido como el dueño del zafiro más grande del mundo", reconoció este hombre de negocios. El propietario cree que es el "momento ideal para vender" el zafiro, debido tanto a su fama como a que para un comprador se trata de un valor seguro dentro de la inestable coyuntura internacional.

Esta gema cuenta con una certificación de 1.404,49 quilates

Además, aseguró que podrá hacer más por su país con el dinero que si se queda con la preciada gema. "Nunca he olvidado a los pobres (...) por lo que me gustaría mejorar sus vidas. Pero lo que haga quiero hacerlo a largo plazo", expresó el dueño del zafiro, que añadió que también le gustaría colaborar en el desarrollo de la industria de Sri Lanka.

El propietario pensó en un principio exhibir la piedra durante un tiempo para que los cingaleses pudieran disfrutarla, pero la posibilidad de que la roben le ha llevado a descartar esa opción y anima a los museos a que pujen por su compra.

Para la venta del zafiro, el dueño está creando una página web donde recibir ofertas, las cuales espera que alcancen los "300 millones de dólares", una valor que según él se basa en la fama mundial de la piedra y en estimaciones dentro del mercado de gemas.

Esta gema cuenta con una certificación de 1.404,49 quilates por el Instituto Gemológico de Colombo, desde donde aseguraron es el "zafiro azul estrella documentado más grande del mundo", de acuerdo con el gemólogo Ashan Amarasinghe.

"No podemos especular con su valor real debido a que es una pieza única y no existe otra que la pueda sustituir. Además el precio de una gema lo determinan muchos factores como el seguro que tenga, que puede hacer que se duplique o triplique el precio en una pieza como esta", explicó el gemólogo.

El director de la Autoridad Nacional de Gemas y Joyas de Sri Lanka, K.L.D. Dayasagarage, confirmó que se trata del zafiro más grande conocido, superando al hasta ahora considerado de mayor tamaño, de 1.395 quilates, y que se halla también en la isla.

La historia del ahora conocido como zafiro más grande del mundo comenzó hace unos meses en el pueblo ceilanés de Ratnapura, un lugar sinónimo de piedras preciosas, donde su dueño actual se lo compró a un marchante por un precio que no quiso desvelar.

Su dueño actual se lo compró a un marchante

"Estaba en el proceso de abrir una joyería, por lo que buscaba gemas para abastecerla. Fue entonces cuando me encontré con esta pieza, que con mi experiencia supe que podía alcanzar un gran valor internacional con la publicidad adecuada, por lo que pagué un alto precio para adquirirla", relató.

La "Perla del Pacífico" es conocida por sus abundantes piedras preciosas, especialmente zafiros azules, aunque también posee rosas, amarillos, violetas, blancos, verdes o naranjas, alcanzando en 2014 sus exportaciones los 381,2 millones de dólares.

El propietario ha bautizado al zafiro como "La estrella de Adán". Según  una creencia musulmana, Adán fue enviado a Sri Lanka tras ser expulsado del Paraíso por morder la manzana prohibida. Ya allí, el primer hombre lloró arrepentido, implorando a Dios su perdón. Esas lágrimas se transformarían en las gemas que bañan ahora la isla.

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