Horas después de denunciar a Dominique Strauss-Kahn, la camarera del hotel Sofitel que asegura haber sido agredida sexualmente por el expresidente del FMI llamó por teléfono a un amigo en Arizona, según fuentes de la investigación al diario 'New York Times'. La conversación se produjo en un dialecto del Fulani, una lengua nativa de Guinea, según los investigadores.
Cuando fue traducida, los investigadores aseguraron mostrarse alarmados por unas palabras de la mujer: "Este hombre tiene mucho dinero. Sé lo que hago".
"Cuando la fiscalía presentó los cargos que votó el gran jurado, ya se dijo que se continuaría investigando el caso, cualquiera que fuese el camino al que llegara", dijo hoy a ese medio Erin Duggan, la portavoz del fiscal de Manhattan, Cyrus Vance. Duggan agregó que "eso es exactamente lo que ha pasado".