Rosas marchitas en un altar hecho en honor a los tripulantes del submarino ARA San Juan

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Reconoce que se viven "horas críticas"

La Armada argentina reconoce que nadie vio "emergencia" en el incendio del submarino desaparecido

Pese a que las autoridades argentinas han revelado que el último mensaje llegado desde el submarino informaba de un incendio, la Armada asegura que el cortocircuito fue "subsanado" y el submarino prosiguió en inmersión con su recorrido hacia la base en Mar del Plata.

El capitán de navío Enrique Balbi, portavoz de la Armada Argentina, aseguró que "en ningún momento" comandante alguno consideró una "emergencia o avería de gran magnitud" el "principio de incendio" reportado por el submarino ARA San Juan horas antes de desaparecer con 44 tripulantes a bordo. "Con todas las comunicaciones telefónicas que hubo, en ningún momento ni el comandante de la unidad ni comandante superior consideró ese tema ni como una emergencia ni como una avería de gran magnitud, porque lo pudo solucionar por la alimentación", explicó Balbi a la prensa en Buenos Aires.

Explicó que si el mismo comandante del ARA San Juan, "con 22 años de experiencia", consideró la situación "como está escrita en el parte", no es una emergencia, ya que de haber sido así "él mismo hubiese salido a superficie e informado al comandante para que le acompañe a un puerto". Balbi también señaló que se viven "horas críticas" y de "mucha incertidumbre" en la búsqueda del submarino desaparecido hace ya 13 días desaparecido en aguas del océano Atlántico, al tiempo que subrayó el compromiso para hallar el sumergible lo antes posible.

Asimismo indicó que la meteorología de este martes "no es tan buena", con "vientos regulares y olas de entre dos y tres metros", por lo que aún va con retraso la llegada a la zona de búsqueda del minisubmarino de Estados Unidos que puede descender hasta los 600 metros de profundidad. "Es una situación muy complicada, crítica, angustiante, de tensión y preocupación para los familiares y con toda la Armada comprometida", subrayó Balbi, quien señaló que aunque ya han transcurrido 13 días sin noticias del buque, no hay fecha de finalización de la búsqueda en el océano.

Precisó que se trata de un "operativo humanitario sin precedentes", con 23 buques de superficie, ocho aeronaves y más de 4.000 personas trabajando por ello. Pese a esa meteorología adversa, la llegada del buque ruso Yantar se mantiene para el 5 de diciembre, mientras que esta madrugada zarpó la corbeta Robinson con un vehículo sumergible ruso con alcanza un área de operaciones de entre 200-300 metros.

En la actualidad hay ocho buques en el área de operaciones con centro en la zona en la que se registró una explosión el día en que desapareció el submarino, que todavía se desconoce si provino de la nave. Se rastrea un radio de 36 kilómetros "que implica una superficie circular de casi 4.000 kilómetros cuadrados", concluyó Balbi. Balbi detalló el lunes en otro parte que el submarino desaparecido informó en una comunicación de las 00.30 hora local (03.30 GMT) del día 15, horas antes de desaparecer, un "ingreso de agua por el snorkel" que cayó, por el sistema de ventilación, sobre una batería y provocó un cortocircuito y un principio de incendio, con humo pero sin llamas.

Señaló también que el cortocircuito fue "subsanado" y se aisló "eléctricamente la batería", tras lo que el submarino prosiguió en inmersión con su recorrido hacia la base en Mar del Plata propulsados por el circuito de popa. Aunque hace días que se conoció que el buque había tenido un problema con las baterías, hasta ahora no se habían desvelado los detalles de forma tan pormenorizada.

Este lunes un canal de televisión divulgó el texto de esa comunicación llegada del buque, por parte del capitán de navío Claudio Javier Villamide, en el que explica el problema en las baterías. "Subsanada la avería siguió navegando", subrayó el portavoz de la Armada, que indicó que "cualquier batería nueva o usada, cuando entra el agua de mar produce esta corriente, y lo que hace es entrar en baja aislación y produce cortocircuito".

La búsqueda del submarino se centra en la zona donde se registró una explosión el mismo día de su desaparición. Para la Armada argentina, esa explosión -que aún no se ha llegado a determinar si provino de la nave- pudo deberse a una concentración de hidrógeno.

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