De celebrarse hoy elecciones generales, un 66,5% de los españoles acudiría a las urnas. Son siete puntos menos que en los comicios de marzo de 2008, cuando el nivel de participación superó el 73%.Desde entonces, los sondeos reflejan una caída en el interés del electorado.
En cuanto a la intención de voto, el Partido Socialista bajaría casi 12 puntos con respecto a las últimas generales, mientras que el Partido Popular conseguiría cinco puntos más que en 2008. Izquierda Unida, UPyD y CiU también mejorarían sus expectativas electorales. Sobre todo Izquierda Unida, que lograría un 7% de los votos.
PNV y Esquerra, sin embargo, descenderían ligeramente, mientras que el bloque nacionalista gallego obtendría el mismo porcentaje de voto que en 2008.
La distancia electoral, por tanto, entre PP y PSOE volvería a los niveles anteriores a la última remodelación del Gobierno, con 13 puntos de ventaja para el Partido Popular- que obtendrían el 45% de los votos, frente al 32% de los socialistas-.
Además, una clara mayoría de los españoles- el 70,3%- cree que, a día de hoy, el PP ganaría las elecciones. Sólo un 15,3% apuesta por el PSOE.