También parte del Consejo de Europa

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Un informe de Human Rights Watch sobre el 1-O critica la actuación policial

Human Rights Watch, la reconocida organización internacional que se hace eco de denuncias de violaciones de derechos humanos en todo el mundo, ha publicado un informe en el que dice que la policía utilizó la fuerza de una manera excesiva en Cataluña. El informe reconoce que sólo un investigador de la organización se desplazó a Cataluña para elaborarlo, y que sólo visitó tres centros de voto. Asimismo, indica que 29 personas le dijeron que habían sido maltratadas por la Policía; muchas se quejaban de haber sufrido moratones.

La policía española usó de manera "excesiva" la fuerza contra los ciudadanos en Cataluña durante el referéndum ilegal por la independencia celebrado el pasado 1 de octubre, ha afirmado Human Rights Watch (HRW) en un comunicado. La organización humanitaria censura, concretamente, la utilización de porras para golpear a personas que se resistían "pasivamente" y a las que les causaron "múltiples heridas".

Tras recibir "muchas acusaciones" por estos sucesos, la ONG ha decidido llevar a cabo "investigaciones in situ" para documentar incidentes específicos. La plataforma habló con víctimas y testigos y revisó pruebas fotográficas y médicas, así como imágenes de vídeo, y encontró que la Guardia Civil y la Policía Nacional hicieron "en ocasiones un uso excesivo de la fuerza, conforme trataban de ejecutar órdenes judiciales para impedir la votación".

"Puede que la Policía tuviera a la ley de su parte para ejecutar una orden judicial, pero eso no le daba derecho a usar la violencia contra manifestantes pacíficos", ha afirmado Kartik Raj, investigador de HRW.

El activista esgrime además que el Gobierno español tiene la "obligación" de garantizar una "investigación efectiva" sobre las denuncias que generó este incidente. "Dada la tensión actual entre las autoridades centrales y regionales y las preguntas complejas de jurisdicción, España debería considerar solicitar la asistencia de un organismo internacional independiente", aconseja la organización.

División en el Consejo de Europa

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) se mostró dividida sobre si se necesita una mediación internacional ante el desafío secesionista catalán. La organización paneuropea celebró un debate titulado "La necesidad de una solución política a la crisis de Cataluña", en el que durante 90 minutos hablaron 23 parlamentarios de doce de sus 47 Estados miembros, entre ellos, hablaron nueve políticos españoles.

Los cuatro parlamentarios del PP, PSOE y Ciudadanos destacaron la "ilegalidad" del referéndum planteado por la Generalitat de Cataluña el pasado primero de octubre, y que con anterioridad había sido suspendido por el Tribunal Constitucional. El jefe de la delegación española, Pedro Agramunt (PP), equiparó "el nacionalismo al supremacismo, al racismo y a la xenofobia" y subrayó que "con la unidad de España no se negocia", mientras que su compañero José Ramón García Hernández, criticó a los diputados "aprendices de brujo" que "cuestionan al Tribunal Constitucional" o que "piden un referéndum".

Por su parte la diputada socialista Soraya Rodríguez señaló que ya se va a dialogar en el Parlamento y agregó que "si la Policía no cumplió con su responsabilidad" eso es "asunto de los tribunales", al tiempo que consideró que "un gobierno se ha saltado la legalidad y ha vulnerado la Constitución".

Con las banderas española, catalana y europea, la representante de Ciudadanos Melisa Rodríguez, habló de "golpe a la democracia y al Estatuto" de Autonomía catalán, y se mostró "muy orgullosa" de su país y del apoyo catalán a la Constitución en 1978.

Los parlamentarios de Serbia, Azerbaiyán y Turquía, dijeron por su parte que se trata de un "asunto interno" de España, apoyaron la integridad territorial de cualquier país europeo y consideraron que "los mediadores internacionales no serían de gran ayuda". Por su parte, el introductor del debate, el alemán Andrej Hunko (Izquierda Unitaria), dijo haber sido "observador internacional" en el referéndum ilegal del 1-O y pidió "una condena oficial" por la actuación policial, a la vez que dijo que la solución es el diálogo y pidió la mediación del Consejo de Europa.

Por su lado, los diputados catalán Jordi Xuclà (PdCat, centroderecha independentista) y vasco Jokin Bildarratz (PNV, nacionalistas) opinaron que "han faltado soluciones políticas por parte del Gobierno" y se preguntaron "por qué en 1978 se votó por la Constitución y hoy más de dos millones por la independencia". Mientras, el diputado de Podemos (izquierda), Pablo Bustunduy, apostó por la mediación internacional, aunque se mostró en contra de la independencia, orgulloso de ser "un patriota" que apuesta por hablar.

El diputado de la Liga Norte italiana Sergio Divina, criticó al Gobierno español por "falta de madurez política" a su juicio, mientras que el socialista suizo Manuel Tornare opinó que "Madrid ha mantenido un enfoque religioso, casi teológico de la Constitución" y su compatriota, la popular suiza Elisabeth Schneider-Schneiter estimó que "el modelo federal de su país puede ser útil para Cataluña".

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