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RESPONDEN POR SUS MARIDOS, MUJERES O HIJOS

Iglesias, Mato o Santamaría, políticos ante situaciones incómodas por sus parientes

Pablo Iglesias y Tania Sánchez consideran "machista" que se les pregunte al uno por el otro. Sin embargo, no son los primeros políticos que tienen que enfrentarse a situaciones incómodas por ser 'mujer de', 'marido de' o 'padre de'. Cospedal, Sáenz de Santamaría o Ana Mato son algunas de las políticas que han tenido que dar explicaciones por los trabajos de sus parejas o exparejas.

Pablo Iglesias sacó la bandera del machismo para no contestar una pregunta sobre su pareja. Sin embargo, no es el único político que ha hecho lo mismo.

El caso de la exministra Ana Mato es seguramente el caso más sonado. No fue en una o dos ocasiones, sino en varias, cuando dijo que culparla por los errores de su marido, era machista.

La secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, también ha tenido que hablar públicamente sobre los negocios de su marido. López del Hierro tuvo incluso que renunciar a un puesto en Red Eléctrica presionado, se dijo entonces, por Moncloa. Cospedal en rueda de prensa desde la sede del PP defendía su honradez.

Se trata de una situación que conoce bien la única ministra de Defensa que ha habido en España. Chacón está casada con un exsecretario de Estado de Comunicación y ha sido cuestionada por los negocios y propiedades de su marido, Miguel Barroso, así como por contratos con la junta de Extremadura o una chalet en República Dominicana.

La cuota masculina en este ranking la pone el comisario europeo Arias Cañete, quien fue noticia por el papel de su hija en la Comisión Nacional de Mercados y Competencias. Cañete descartó que la fueran a ascender tras la renuncia, injusta, dijo, de la sobrina de De Guindos y justificó que ambas están sobradamente preparadas.

Un caso más es el de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien en el Consejo de Ministros le preguntaron por el fichaje de su marido como asesor jurídico de Telefónica.

Por último, otro de los casos más sonados fue el de Biabana Aido, la exministra más joven de la democracia, que fue cuestionada doblemente por la pareja que tenía: en primer lugar porque su novio es casi 20 años mayor que ella y además porque, poco después de que Aído llegara a Madrid, la junta de Andalucía nombró a Julián Martínez García delegado en Madrid, un puesto que creado 'ad hoc' para él.

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