El presidente de Castilla La Mancha ha sido muy crítico. Y en Madrid, el alcalde se pregunta por qué a él se le negó algo que ahora se permite a todos. Las autonomías han arrancado al Gobierno, como lo hizo Cataluña, la autorización para elevar su deuda. Ha sido el fruto de su airada denuncia de trato de favor de Zapatero hacia la Generalitat, consumado hace dos días en Moncloa. "Pudimos crear un marco de entendimiento con el Presidente de la Generalitat de Cataluña para que el funcionamiento de la Generalitat, sus compromisos financieros, puedan salir adelante", afirma Zapatero.
Entre los presidentes autonómicos más críticos, el socialista Barreda. "No puedo aceptar ni aceptaré ningún tipo de tratamiento discriminatorio", asegura Barreda. Las reglas establecían que sólo las comunidades que presentaran un plan de saneamiento con resultados para cumplir sus compromisos de déficit podrían endeudarse. Pero Mas ha forzado una revisión del procedimiento.
Ahora el Ejecutivo da permiso para la refinanciación de la deuda actual, es decir, de los vencimientos de deuda de años anteriores a Cataluña y al resto de autonomías. Deberán, eso sí, cumplir el objetivo de déficit del 1,3% en 2011. Ruíz-Gallardón recuerda que se le negó a Madrid. El PP cree que Zapatero se pliega ante Mas por el despilfarro del tripartito de Montilla. Pagar la deuda con más deuda. Aún por ver, la reacción de los mercados y de las instituciones europeas.