El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, ha asegurado que la carga explosiva ha sido "muy importante" (200 kilos de explosivo Amonitol, según fuentes de la investigación) y ha dejado un gran cráter en el pavimento de siete metros de diámetro y dos metros de profundidad.
Alejo, que ha visitado el lugar de la explosión, ha confirmado que la explosión ha afectado a todas las plantas de la Casa Cuartel, de 14 alturas, y que han aparecido algunos restos del vehículo, una furgoneta, utilizado como bomba.
El delegado del Gobierno ha señalado que no se ha producido ningún aviso previo a la explosión y ha aseverado que los terroristas pretendían "hacer el mayor daño posible". Asimismo ha indicado que el único lugar para los terroristas es el banquillo y la cárcel. La Subdelegación del Gobierno en Burgos ha abierto una oficina de atención a las víctimas del atentado.
Vecinos de la casa cuartel han lamentado los grandes daños que han sufrido sus casas y han opinado que se ha evitado mayor número de afectados porque muchas personas están de vacaciones.