Soraya Sáenz de Santamaría

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SANTAMARÍA TRAS EL CONSEJO DE MINISTROS

El Gobierno está "indignado" por el escándalo de las tarjetas de Caja Madrid

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que el Ejecutivo se siente tan indignado como la ciudadanía por el uso de tarjetas opacas por parte de la cúpula de Caja Madrid, "una práctica que por desgracia se ha producido en España durante bastantes años".

Se trata de actuaciones "absolutamente reprochables" que se han producido en el pasado y que han demostrado que eran necesarios mecanismos de transparencia y control, ha expresado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría sobre las tarjetas opacas de Caja Madrid.

Unos mecanismos que había que haberlos puesto antes, pero que lo ha hecho este Gobierno y han permitido conocer ahora la existencia de tarjetas para usos personales de la antigua cúpula de Caja Madrid y sobre la que los tribunales tendrán que pronunciarse.

En cualquier caso, en su opinión, el escándalo ha demostrado la importancia de que haya transparencia, algo que debería extenderse a todos los aspectos de la vida pública y social. La antigua cúpula de Caja Madrid gastó 15,25 millones de euros entre 1999 y 2012 a través de estas tarjetas, que fueron utilizadas tanto por los expresidentes de la entidad Miguel Blesa y Rodrigo Rato, así como por otros afiliados del PP, el PSOE, IU, y los sindicatos.

Pero, cuando se le ha preguntado expresamente si Rato debería entregar el carné del PP, Sáenz de Santamaría ha declinado valorar sobre lo que tienen hacer los partidos, pues "cada uno debe aplicar sus estatutos con la garantía que esos estatutos prevén". El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu impuso unas fianzas de 16 millones a Blesa y de 3 a Rato, que deberán presentar antes del próximo miércoles para evitar el embargo de bienes.

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