Javier Fernández, durante el programa corto del Mundial de Helsinki

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CONSIGUIÓ UNA PUNTUACIÓN DE 109.05

Javier Fernández da una exhibición en el programa corto y se coloca primero en el Mundial de Helsinki

No ha podido empezar mejor el Mundial de Helsinki para Javier Fernández. El patinador acabó primero en el programa corto con una puntuación de 109.05. El sábado hará el programa largo en busca del título de campeón mundial de patinaje artístico.

Javier Fernández vuela hacia su tercer campeonato del mundo de patinaje artístico y logró, con su mejor marca personal de 109,05 puntos, colocarse en la primera posición del Mundial de Helsinki antes del programa libre que decidirá el nombre del campeón.

El patinador español tuvo que emplearse a fondo para superar los 104,86 puntos que sumó el japonés Shoma Uno, que, momentáneamente, logró pasar por encima de la mejor marca del año de Javier Fernández en el campeonato de Europa que ganó en Ostrova (República Checa).

En aquel torneo, el quinto continental que conquistó Fernández, alcanzó los 104,25 puntos y, por eso, la empresa de acabar en la primera plaza después del programa corto se presentó como un trabajo complicado para el español, que patinó después del japonés.

Sin embargo, la presión no pudo con Javier Fernández, que una vez más no defraudó y se posicionó como uno de los grandes favoritos para auparse a la primera plaza final. Lo hizo al ritmo de la Malagueña cantada por Plácido Domingo e interpretada por Paco de Lucía. Y su patinaje fue espectacular.

Javier Fernández, durante su programa corto en el Mundial de Helsinki
Javier Fernández, durante su programa corto en el Mundial de Helsinki | Reuters

Ejercicio sin fisuras

No cometió prácticamente ningún error. Completó todos los ejercicios, uno tras otro, con una facilidad pasmosa. Voló sobre la pista de patinaje de Helsinki y estuvo a punto de superar el récord en un programa corto logrado por su gran rival de siempre, el japonés Yuzuru Hanyu, que en el pasado Mundial alcanzó los 110,56 puntos.

Precisamente, Hanyu defraudó con un programa irregular que le colocó en la quinta plaza con 98,39 puntos. El nipón falló y perdió muchas opciones de conquistar el Mundial. En la víspera, Fernández avisó de que el oro se lo iban a disputar entre él y Hanyu, pero su compañero de entrenamientos no consiguió pasar de los 100 puntos y dio la sorpresa.

Hanyu vio cómo su compañero y amigo bordó un ejercicio que comenzó con una combinación de cuádruple y triple 'toe' que completó a la perfección. Después, clavó el segundo cuádruple, un 'salchow' impecable que precedió a otro triple 'axel' perfecto. La serie de pasos, de nivel cuatro, la ejecutó de manera milimétrica y sus dos últimas piruetas, las clavó.

Ese fue el epílogo a un ejercicio histórico, perfecto y sin fisuras que dejó a Javier Fernández a un paso de su tercer título. Además de Shoma Uno, tendrá otro rival para el programa libre, el canadiense Patrick Chan, que se lució con The Beatles en un ejercicio muy elegante que le reportó 102,13 puntos. Chan, al ritmo de "Blackbird" y "Dear Prudence", logró una tercera plaza meritoria que todavía le permite soñar con el título.

A un paso de su tercera corona mundial

Sobre todo se lució cuando sonó Dear Prudence, ese tema compuesto por John Lennon mientras los miembros de The Beatles se marcharon a la India a meditar junto a un séquito en el que también estaban presentes el cantante Donovan Leitch, Mike Love de The Beach Boys y Prudence Farrow, la hermana de la actriz Mia Farrow.

"Dear Prudence" la compuso Lennon cuando Prudence se encerró en una habitación y apenas salió de ella durante días con el objetivo compulsivo de meditar hasta la extenuación.

La letra puede ser una metáfora del momento en el que se encuentra Javier Fernández: "Dear Prudence, won't you come out to play?; Dear Prudence, greet the brand new day; The sun is up, the sky is blue, its beautiful and so are you" (Querida Prudence, ¿no quieres salir a jugar?; Querida Prudence, saluda al nuevo día; el sol está alto, el cielo está azul, es hermoso y tú también lo eres).

Javier Fernández hace mucho que salió de la cueva oscura del ostracismo. Hace años que es una estrella del patinaje. Ha ganado cinco europeos y dos mundiales. El tercero está en camino. En Helsinki, salió a jugar, vio el sol, el cielo azul y todo es felicidad en un hombre récord que no deja de ganar. Y, el sábado, podría lograr una nueva victoria.

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