Atresmedia utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de análisis.

Al continuar con tu navegación entendemos que das tu consentimiento a nuestra política de cookies.

Continuar
MODRIC, OZIL Y KAKA JUGARON JUNTOS

Los 'jugones' del Real Madrid piden sitio en el once de Mou con su partido ante el Celta

Si el fondo de armario y las posibles formas de jugar del Real Madrid ya eran enormes, ahora Mourinho ya sabe que puede juntar a todo el talento madridista en algunos partidos. Ante el Celta, el técnico luso puso en el once inicial a Modric, Ozil y Kaka escudados por un siempre genial Xabi Alonso.

Modric se zafa de Oubiña Modric se zafa de Oubiña | Foto: EFE

Jorge Bautista  |  Madrid  | Actualizado el 21/10/2012 a las 15:02 horas

Mientras toda la atención de la alineación del Real Madrid ante el Celta se centraba en los laterales por las bajas de Arbeloa, Coentrao y Marcelo por el llamado y siempre temido 'virus FIFA', Mourinho 'sorprendía' a todos juntando frente a los vigueses a todo el talento que los madridistas tienen en mediocampo con Modric, Ozil y Kaka llevando la batuta merengue.

Y los 'jugones' respondieron con nota a la prueba de Mou con un once sin trivotes y sin un claro mediocentro de contención, sin músculo en la zona de creación pero con toda la clase que atesoran en sus botas el croata, el alemán y un brasileño que, tirado más a la izquierda y dejando a Cristiano en la diestra, sacó lo mejor de sí mismo y deleitó al Bernabéu.

Un Bernabéu que, quizá por el viaje de Kaka con su selección, sólo pudo disfrutar de los tres unidos durante la primera mitad del envite ante los vigueses, unos vigueses que casi agradecieron la marcha del 8 madridista porque mientras los del Madrid se divertían con el cuero ellos ni la olieron.

El Celta no existió en la primera parte
Con los tres sobre el terreno de juego, el equipo de Mourinho demostró que no sólo es un equipo letal al contragolpe, sino que también hizo ver su superioridad con el balón en los pies y siendo y sintiéndose dominador de un partido. Toque, regates, fintas, pases, visión de juego... los 'jugones' de Mou dejaron en nada al Celta.

Porque la ausencia de Khedira y la presencia de Essien en el lateral izquierdo no sólo permitieron ver esta combinación en mediocampo, sino también ver que el talento no está reñido con el poderío defensivo y la tranquilidad en la zaga. Y es que con la pelota también se defiende y, cuando sólo la tiene un equipo, el otro no tiene posibilidad de atacar.

Xabi Alonso hizo del típico '5' argentino, lo que era Fernando Redondo en sus tiempos. El tolosarra siempre estaba en su sitio e igual defendía con solvencia que se sacaba uno de esos pases teledirigidos a 50 metros de distancia, o que conectaba fácil con Modric, Ozil o Kaka para comenzar la ofensiva.

Con todo, no hizo falta contención, porque no había nada que contener. Porque el balón era blanco, las ocasiones eran blancas, y los celestes no podían dar ni tres pases seguidos cuando recuperaban el cuero ante la presión madridista. Y es que el triángulo mágico de Mourinho funcionó, porque todas las piezas funcionaron.

Modric, en su puesto
Modric estuvo impecable, estuvo en su sitio, en su posición. Jugando donde se ha hecho un nombre y ha obtenido el reconocimiento internacional. Sin complicaciones, aprovechando su baja estatura y su agilidad, para zafarse de todo celtiña que estuviera a su alrededor.

Y Ozil fue más Ozil que nunca. Fue el que acostumbraba a ser en su primera temporada vestido de blanco y en algún que otro encuentro de la pasada campaña con el 10 a la espalda. Porque no estaba sólo, porque tenía aliados con la misma o con más clase que él. Como Kaka, un Kaka que ha pasado de ser transferible a una más que válida opción para Mourinho.

Opción válida, al menos en el Bernabéu contra un equipo de las características del Celta. El trío de ases, de jugones, del Real Madrid ha demostrado lo que muchos ya sabían. Han demostrado que cuando hay talento toda combinación es posible y que pueden, y en ciertos partidos deberían, jugar juntos.

Compartir en:
PUBLICIDAD