Vicente del Bosque ha asegurado que se juegan "un gran prestigio" en el amistoso de este miércoles en Lisboa frente a Portugal, equipo liderado por un Cristiano Ronaldo, defendiendo sus gestos técnicos, calificados por algunos como innecesarios y de falta de respeto, como la 'espaldinha' que dejó el derbi madrileño.
Así, el salmantino dejó claro que no le iba a molestar si el madridista repetía en el partido la acción. "Claro que no, es un recurso", zanjó Del Bosque en rueda de prensa.
"Si lo considera conveniente, puede hacer lo que quiera con el balón, salvo tocarlo con las manos. Yo también hacía algunas tonterías y unos creían que eran de artista y otros de circo", añadió al respecto.
Además, espera poder controlar al luso, que ante la zaga española liderada por los azulgranas Gerard Piqué y Carles Puyol, suele tener problemas. "Tenemos las imágenes de los Real Madrid-Barcelona en los que tuvo un enfrentamiento con Piqué y le controló bien. En el pasado Mundial, individualmente trabajamos bien, tuvimos muchos apoyos y cortamos mucho su fútbol", recordó.
Otra de las cosas que se recuerdan de aquel famoso cruce de octavos de final en Suráfrica es la importante salida de Fernando Llorente, un futbolista que desde esa fecha ha tenido "una progresión aún mayor", apuntó Del Bosque. "Aquel día fue muy importante y a partir de ahí ha despegado y está muy bien considerado. Cada día ha subido su nivel de juego", afirmó.
Sobre Xavi Hernández, que retorna a la selección tras perderse los partidos oficiales ante Lituania y Escocia, el seleccionador fue claro, recalcando que el catalán está "a gusto y encantado" en el combinado nacional, y que no tiene previsto cuántos minutos le dará para evitar sobrecarga en sus tendones de Aquiles.
"No podemos hacer la alineación a la carta ni prejuzgar lo que va a pasar ni los minutos que van a tener a cada uno, es imposible. No hay nada fijado, si puede jugar los 90 minutos, los jugará, pero desde luego no haremos nada en contra de su físico", subrayó.
En Lisboa, España lucirá por primera vez el emblema FIFA de campeón del mundo, impuesto el lunes por un Joseph Blatter que fue "muy didáctico" al recordar la responsabilidad "muy grande" que tiene ahora el combinado español, advirtió Del Bosque. "No debemos recrearnos en el pasado y tenemos que buscar nuevos triunfos y éxitos, no olvidarnos del pasado, pero que no nos confunda", puntualizó.
Por ello, desea que en el estadio Da Luz se vea un gran espectáculo y que ayude además a la Candidatura Ibérica. "En este no nos jugamos puntos, pero sí un gran prestigio. Somos dos países de una gran tradición futbolística y este último partido servirá, además de impulso, para la candidatura al Mundial de 2018. Creo que es un momento fantástico para jugar este partido, con dos selecciones de las mejores del mundo en lo individual y en lo colectivo", aseveró.