Los hechos ocurrieron en la ciudad iraní de Isfahán, situada a 340 km al sur de Teherán. Durante el encuentro del club local tiraron desde las gradas una granada de mano al terreno de juego. Un jugador la encontró, la recogió del suelo y pensando que era otro objeto la arrojó a un lado. A los pocos segundos explotó sin causar heridos. Después de este incidente el partido fue suspendido y ahora la policía investiga el caso.
Youtube | Israel | Actualizado el 20/09/2012 a las 20:20 horas