Hubo milagro y Nueva Zelanda sacó a Estados Unidos del camino de España hacia la final del Mundial de Turquía.
Los kiwis batieron a Francia (82-70) en un gran partido y forzaron ese triple empate a tres victorias y dos derrotas que favorecía los intereses del grupo de Scariolo.
Así, la selección española se verá el sábado en octavos con Grecia, que terminó tercera del grupo C tras perder contra Rusia. No será sencillo batir a los subcampeones del mundo, pero al menos Estados Unidos ha desaparecido de unos posibles cuartos de final.
En esa segunda eliminatoria, que se jugaría el miércoles, el rival sería el vencedor del duelo balcánico que protagonizarán Serbia y Croacia. Estados Unidos sólo podría enfrentarse a España en la final.
Los neozelandeses, bailando el 'haka'