Según el cocinero, que ha dado la noticia en rueda de prensa en Madrid Fusión, deja su restaurante para iniciar un período de reflexión durante dos años con el fin de renovar su creatividad.
El Bulli seguirá abierto los dos próximos años y estará cerrado durante 2012 y 2013 para volver a abrir con "energías renovadas".
Adrià ha asegurado que no cierra porque esté cansado o presionado, de hecho afirma que "la presión le ayuda a crear". Su decisión está motivada por el alto nivel de creatividad que pone en El Bulli.
La elevada exigencia que el cocinero se impone a sí mismo le obliga a cerrar dos años su restaurante y cambiar el concepto de su revolucionaria cocina.
Ferran Adrià cierra El Bulli dos años