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PHILL COLLINS | NUEVO DISCO DE VERSIONES

"Los vecinos llamaban a la policía cuando aporreaba la batería"

Ha vendido 150 millones de discos. Está considerado uno de los mejores baterías del mundo, pero una lesión cervical le ha obligado a renunciar a este instrumento. En Going Back presume de voz y de influencias.

Phill Collins se ha vuelto negro. Por lo menos su corazón musical. Nos asegura que el rithm and blues, las canciones de la Motown, siempre han sido sus favoritas desde pequeño, cuando tenía 12 años. "Más o menos era la edad que tenía en esa foto", nos dice, señalando la portada de su nuevo disco, Going Down. "Los vecinos llamaban a la policía cada vez que aporreaba la batería". Pero los dolores de cabeza tuvieron recompensa.

Entró en Genesis respondiendo un anuncio de prensa y con ellos y en solitario ha vendido más de 150 millones de discos. Ahora, con 59 años, vive en Ginebra, Suiza, tierra de relojes... El que lleva es italiano, tiene una buena colección.

El otro negocio típico del país helvético son los bancos. "Ahora mismo no llevo nada en los bolsillos", nos dice. "Todo el dinero, eso sí, no mucho, está en mi habitación". Sus dos hijos pequeños le han retirado de los escenarios -"estoy jubilado"- y una lesión cervical le impide volver a tocar la batería: "No tengo fuerza en las manos para sujetar nada". Al menos nos queda su voz.

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